Extremadura

Conoce la actualidad de Falange Auténtica en Extremadura

Pedro Miguel LópezCompartimos este artículo de nuestro camarada Pedro Miguel López publicado en HOY Guareña porque en líneas generales estamos de acuerdo con la valoración que hace de los resultados electorales en nuestro pueblo. Nosotros, aunque ya lo hemos dicho en infinidad de ocasiones, sólo añadiríamos que estos resultados vienen a demostrar lal no concurrencia de Falange Auténtica a las elecciones municipales no significa automáticamente que determinadas opciones de derecha o centro-derecha obtengan mejores resultados. ¡Antes, al contrario!  No será por las veces que lo hemos dicho. Que no somos ni de izquierdas, ni de derechas, sencilla y llanamente FALANGISTAS. Así que por favor, en el futuro no vuelvan a esgrimir más ese argumento. ¡No cuela!

El sociólogo Pedro Miguel López cree que el bipartidismo en Guareña goza de buena salud

Así lo dice en una valoración que hace respecto a los últimos resultados electorales del pasado 24 de mayo, y asegura que el voto en Guareña es conservador para las opciones mayoritarias que se han consolidado hasta ahora.

La primera conclusión que podemos extraer a la vista de los resultados electorales del pasado 24 de mayo es que en nuestro pueblo, al igual que en el conjunto de la región, el bipartidismo sigue gozando de muy buena salud. Incluso sale reforzado, subiendo hasta el 83,85% en esta última cita, mientras que en 2011 las dos opciones mayoritarias sumaron un 82,64% de los votos a candidaturas.

Segunda conclusión: el voto en Guareña sigue siendo conservador en el sentido de dar su confianza a las opciones mayoritarias que se han consolidado durante estos más de 30 años de democracia. Aquí, aunque aparecen y obtienen representación las distintas marcas de los denominados partidos emergentes, no lo hacen con la suficiente fuerza como para poner en entredicho el bipartidismo imperante.

Es más, tras una legislatura que podríamos denominar de tránsito, marcada por el empate a concejales entre PSOE y PP, siendo determinante en no pocas ocasiones la voz del único edil de IU, las cosas parece que vuelven a su cauce. Retornamos a las mayorías absolutas que desde 1995 hasta 2011 han permitido a los socialistas gobernar con absoluta tranquilidad, sin necesidad de pactos, debates ni negociaciones, e incluso aplicando el rodillo.

Hace cuatro años algunos creyeron llegado el momento del inicio de un cambio de ciclo y rápidamente se aventuraron a decir que la renovación en la candidatura que presentaba el principal partido de la oposición había sido el revulsivo para el empate a concejales anteriormente citado. Es más se atrevieron incluso a calificar de históricos los resultados del PP (1861 votos) olvidando, aún desconozco si de forma interesada o por mera ignorancia, que el auténtico hito histórico de los partidos de derecha en Guareña fueron los 2.032 votos obtenidos en 1983 por la entonces Alianza Popular (171 votos más que en 2011).

Descontento

Obviando también que el incremento en el número de concejales del centro-derecha obedecía más que a méritos propios de la nueva hornada de candidatos, con el consiguiente descontento de la vieja guardia, a los deméritos del gobierno de la nación presidido entonces por el señor Zapatero, el de los brotes verdes. Fue el descontento ciudadano el que en aquél entonces regaló dos concejales al PP (que llevaba 24 años, lo que viene a ser seis convocatorias electorales moviéndose entre los dos y los cuatro ediles). Fueron los vecinos, como ocurrió en el conjunto de España, quienes en 2011 otorgaron al PP las mayores cuotas de poder municipal y autonómico del que ha disfrutado un partido político desde la reinstauración de la democracia. Con la salvedad de que en Guareña el PSOE aguantó el envite, siendo, por poco, la lista más votada. Me atrevo, por tanto, a aventurar, como en la noche electoral comenté en Onda Cero Extremadura, que muchos de los votos obtenidos por el PP en 2011 no fueron por convencimiento sino porque los ciudadanos quisieron darle la patada a Zapatero en el culo de los alcaldes y presidentes socialistas. Otro tanto de lo mismo, aunque en sentido inverso, podemos decir que ha sucedido en esta última convocatoria. El personal harto de corrupción e impudicia, de tanto apretarse el cinturón, ha castigado a Rajoy en las personas de los presidentes (maquinaria de marketing y titulares incluida) y alcaldes de su partido. Como podemos comprobar, una vez más, la historia de nuestro solar patrio sigue siendo pendular, aquí no hay término medio.

Mayorías absolutas

Pero volvamos a lo estrictamente local. Decíamos antes que la derecha en Guareña se venía moviendo durante casi cinco lustros entre los cuatro y los dos concejales (curiosamente la única vez que ha gobernado ha sido precisamente con el menor número de ediles electos, cosas de las alianzas y los pactos, muy lejos de la letanía, ahora tan repetida, de que gobierne la lista más votada), mientras que el PSOE desde 1983 jamás ha bajado de cinco concejales, obteniendo durante cuatro convocatorias consecutivas mayorías absolutas (algunas "absolutísimas" como la de 1999 con nueve actas en el salón de plenos). Por tanto, a priori, y en vista de lo anteriormente expuesto todo apuntaba a que nuevamente el PSOE sería la lista más votada. Que recuperase la mayoría perdida en 2011 estaba por ver. Así las cosas, analizando el entorno, las ofertas de las distintas candidaturas, el nuevo panorama que se presentaba tras la decisión de FA de no concurrir y la irrupción de Plataforma Ciudadana por Guareña (marca autóctona de Podemos), teniendo en cuenta el trabajo realizado por los distintos partidos en la última legislatura (visto lo visto, es comprensible que algunos piensen que vale más el marketing y el estar en el "candelabro" que el trabajo y el esfuerzo diario), consultando a vecinos de todas las tendencias y sin perder en ningún momento los referentes de la política nacional y autonómica me aventuré a un vaticinio. Según mis cábalas, el PSOE obtendría entre 5 y 6 concejales, el PP entre 4 y 5, quedando IU y PCG entre 1 y 2 cada una. ¡Vale! Coincido con aquel lector que haya llegado a este punto y diga ¡te columpiaste dándole 5 al PSOE! Reconozco que fue bajar demasiado la horquilla, tanto que la dejé en el mínimo, pues como he dicho antes, los socialistas mantienen esos cinco concejales desde hace más de treinta años. Muy mal lo tendrían que hacer para quedarse solo en cinco, máxime teniendo en cuenta que han gobernado durante los últimos veinte años, por lo que era más fácil que consiguieran seis. ¿Por qué no me aventuré a otorgarle 7 ediles? Pues a lo mejor porque pequé de crédulo y me fie en exceso de cierto sector crítico dentro del socialismo local que afirmaba no ver con buenos ojos a la nueva candidatura y que incluso se atrevían a hablar de abstención o voto de castigo. La verdad es que en ese momento no caí en la cuenta de que si algo ha caracterizado históricamente a la militancia socialista es su disciplina. No estarán de acuerdo con la ejecutiva, no les gustará la lista, pero a la hora de la verdad, aunque sea con una pinza en la nariz, votan y votan PSOE. No podemos decir lo mismo de la contraparte. El votante de centro-derecha no es tan disciplinado y si no está satisfecho con la labor realizada, con las propuestas formuladas es muy posible que el día de la cita electoral se quede en casa. Como de hecho así sucedió. No olvidemos que en esta última convocatoria la abstención se incrementó un 5,43% (pasando del 19,51 de hace cuatro años al 24,94 actual). Aquí está otra clave. Fue por tanto la abstención y el que alguno de los concejales de regalo anteriormente aludidos optase por otra formación, quienes hacen perder peso a la derecha (469 menos), mientras que el PSOE consigue arañar 196 votos más. IU también sufre una merma importante (pierde 274 votos), aunque mantiene su concejal. Este castigo, no se me ocurre otra manera de calificarlo, (pues a la vista de las actas de pleno y en función de su representación podemos concluir que ha sido quien más ha trabajado durante la anterior legislatura) puede obedecer en parte a que le ha faltado pedagogía a la hora de explicar sus actuaciones y también a que un porcentaje considerable de los votos obtenidos por Plataforma Ciudadana de Guareña sin duda proceden de izquierda unida. Una Plataforma Ciudadana que a pesar de sus exiguos recursos ha conseguido formar un núcleo compacto y comprometido, que aun pagando ciertas novatadas ha conseguido hacerse con un acta.

Sube la abstención

Resumiendo: sube la abstención, baja por tanto la participación. El PSOE, con caras nuevas supera la prueba y se asegura cuatro años de cierta estabilidad por partida triple (mayoría absoluta en el ayuntamiento, en la diputación y gobierno de Fernández Vara en la Junta). El PP es quien más acusa el incremento de la abstención, mientras que IU pierde votos en beneficio de PCG. Todo esto sin olvidar que el bipartidismo, como decía al inicio de esta reflexión, aún goza de muy buena salud en nuestro pueblo. ¿Para cuándo la reforma de la ley electoral? ¿Para cuándo las listas abiertas?