Extremadura

Conoce la actualidad de Falange Auténtica en Extremadura

Volvemos a traer a esta sección un artículo de nuestro amigo Fernando Valbuena, con la salvedad de que en esta ocasión dicho artículo no ha sido publicado en prensa por “problemas de espacio”, lo que viene a ser un eufemismo de CENSURA. Dicho esto, vaya por delante que FALANGE AUTÉNTICA quiere y desea un TREN DIGNO PARA EXTREMADURA. Así lo hemos manifestado en numerosas ocasiones, es más consta en la prensa regional una reivindicación nuestra respecto a este tema titulada “Mareando la perdiz” y publicada allá por 2002. Por tanto nadie puede echarnos en cara que venimos reivindicando la necesidad de un tren del siglo XXI para nuestra región, pero no por ello dejamos de estar de acuerdo con Fernando Valbuena, quien en su artículo censurado  critica las formas y maneras de la manifestación convocada para hoy 18 de noviembre en Madrid. Como bien dice Valbuena, esta manifestación lo único que manifiesta es lo palmario del retraso político extremeño. ¿Dónde han estado nuestros políticos, de uno y otro signo, durante todos estos años? Nosotros ya reivindicábamos un tren digno en 2002, cuando otros prestaban atención a los cantos de sirena que nos anunciaban el AVE para 2010. Hoy, en los estertores de 2017, tras gobiernos de PSOE y PP, aún estamos esperando. Algo tendrán que decir nuestros políticos ¿no?

Aquí tenéis el artículo censurado…  

EL TREN JUDEO-MASÓNICO

por Fernando Valbuena

Una banana y un bocadillo de mortadela es lo que regalan en el bus del descarrile. No hay excursión sin viático. Manifestación sí, esta manifestación, no. Lo de los buses a Madrid es algo así como un jalogüín cateto y repleto de caradura. Con solo eso ya bastaría para tomarle inquina a los facedores del entuerto, pero si le sumamos que la cuchipanda corre a cargo del contribuyente, el retortijón tiende al infinito. El menudeo de los oportunistas alcanza ya el paroxismo. Tren sí, por supuesto. El tren como tapadera, no. El tren como herramienta marrana en el debate político, no. La manifestación del día 18 lo único que manifiesta es lo palmario del retraso (político) extremeño.

¿Dónde está la Extremadura pensante? Aquí lo que falta es dar la cara. Cataplines. Aquí nadie se atreve a decir la verdad, no sea que la verdad no guste y la gente se lo tome a mal. No sea que me retiren los cuatro durillos de subvención. A los pueblos conviene decirles la verdad si se les quiere ver crecer sanos, limpios y libres. Pero he dicho nadie y he mentido. Al único que le he oído alzar la voz, tan lúcido como valiente, ha sido al viejo presidente. Ibarra. Y tiene toda la razón. Los otros van al rebufo del miedo. Incluido el PP, cual púgil sonado, obligado a bailar sobre una plancha de zinc al rojo. Extremadura está secuestrada por un mantra-matraca falsario.

En esto del tren los únicos que van a ganar son los de los autobuses, que llenarán la caja a costa del erario público. Ganan también los de las ambulancias, que evitan que se hable de lo suyo; y los del avión, que ya no es tema de debate. Pierden los del paro, esos pierden porque de lo suyo mejor ni hablar. Pierde el día a día de nuestros problemas. Por cierto, aquí sigo esperando llegue abril para que me reciba el médico. Pierden los del atraso secular y a callar. Ganan los gobernantes, que en vez de encarar los problemas prefieren montar la huída a Egipto en bus y de paso echar un sábado al sol de la Castellana. ¡A llenar los autobuses! ¡Todo gratis! Patética parranda, patético despilfarro. Por ejemplo, los cien mil eurazos que va a dilapidar la Diputación de Badajoz sin encomendarse ni a Dios ni al diablo. Y lo que no son diputaciones. Y la Junta tan contenta de haber encontrado un tren judeo-masónico al que echarle la culpa de todos los males que nos asolan y que no sabe cómo remediar.

Esto del viaje pagado ya lo perpetraba Gil Robles en 1935 cuando llevaba sus huestes de excursión al Escorial. La manifestación del 18 huele a castrismo y a bananas. Una patochada. Y lo que es peor, huele al “España nos roba” de todos los nacionalismos patrios. A chivo expiatorio de conveniencia. A nacionalismo cutre del encinar. Este es un tren que se alimenta de un extraño combustible no fósil, no matérico. Come simplezas, tópicos y lugares comunes. Es un teatrillo narcótico para pueblos mochos. Pompa y circunstancia de la enésima manifestación subsidiada.

El tren llegará. No en 2010 como prometió María Teresa Fernández de la Vega. Llegará y gracias. Gracias porque aquí ni hay población ni industria que justifique otro tren que el que tenemos. Llegará el tren quizá antes que a mí me atienda el médico. Mientras tanto, haremos el canelo, tullidos y tarados, baboseando la imagen deformada de una Extremadura que ya no existe. Medio llenaremos la Castellana; viajando de gorra, claro está, porque, de no ser así, a Madrid no va ni el que convocó la manifestación. Con el dinero de todos les vamos a tapar las vergüenzas a los mandamases. A los de la Junta, a los del sindicato (esos que prefieren manifestarse contra RENFE antes que contra el paro), y al sursum corda.