Decía José Antonio que ser falangista estaba reñido con no ser poeta. Pero dado el nivel que nos asola en estos días casi podríamos conformarnos con que, al menos, quien se tiene por falangista no sea un perfecto ignorante.
Viene el comentario a colación de algunas reacciones destempladas habidas a tenor de un reciente pronunciamiento de Falange Auténtica. Espetaba <FA> al partido de Abascal su falso patriotismo por no prestar su apoyo parlamentario a la próxima investidura de Pedro Sánchez.
