Falange Auténtica participó este sábado en la 2ª Marcha por la Dignidad en Defensa de España, convocada en Madrid por Sociedad Civil Española. La columna partió a las 10:00 horas de la plaza de Cibeles y recorrió las calles de Alcalá, Gran Vía y Princesa hasta culminar en el Arco de la Victoria, en Moncloa.

La delegación de Falange Auténtica contó con la presencia de nuestro secretario general, Antonio Pérez Bencomo, junto a una representación de militantes y simpatizantes en la que portamos una pancarta con una consigna clara y rotunda: DEFENDAMOS ESPAÑA. UNIDAD. INTEGRIDAD. SOBERANÍA.

Nuestra presencia responde a una razón incontestable: los ceutíes no pueden quedar abandonados. Lo ocurrido a finales de julio no fue un fenómeno espontáneo ni un episodio aislado, sino una agresión híbrida orquestada por Marruecos contra suelo español. Esta embestida se vio favorecida por la sumisión de un Gobierno que impidió una defensa eficaz de la frontera y dejó desprotegidos a nuestros compatriotas. Las verdaderas víctimas no son quienes asaltaron la ciudad, sino los españoles que han sufrido el quebranto de su tranquilidad y su vida cotidiana.

Durante el trayecto, los militantes de Falange Auténtica reiteramos el mensaje que defendemos desde el primer día: Ceuta y Melilla son España. No se venden, no se regalan y no se negocian; se defienden. El expansionismo de Rabat no se detendrá en Ceuta si no se le opone una firmeza absoluta, cimentada en una verdadera política de soberanía e integridad territorial. Quien no defiende Ceuta hoy, está preparando el abandono de toda España mañana.

La jornada transcurrió de manera pacífica y sin incidentes. Miles de ciudadanos ocuparon el centro de la capital para exigir lo que el Ejecutivo niega: Estado, frontera y lealtad a la Nación. Mientras Moncloa maquilla la realidad bajo eufemismos como «gestión» o «cooperación» con el régimen vecino, en las calles resonó una certeza clara: Ceuta no se rinde y España no se entrega.

Para Falange Auténtica, esta movilización no representa un punto final, sino un paso más en el camino. La defensa de Ceuta, de Melilla y de toda nuestra patria exigirá constancia, claridad y combate permanente. Hoy estuvimos donde nos correspondía estar. Mañana, seguiremos en la primera línea.